Sale el sol. Es un día reluciente.
Los dragones danzan sobre la hierba
entre árboles y flores brillantes
Pasan sobre al viento,
se enredan con las nubes
sin para de jugar bajo la luz,
se deslizan por los rayos del sol,
dragones resplandecientes como el cristal.
Cuando el sol se va
las montañas se vuelven azules y moradas,
los dragones continúan se danza durante la noche
junto a hilos de rocío iluminados por la luna.
Danzan al son de una música
que los humanos no pueden oír,
como ha sucedido durante millones de años,
sin que el paso del tiempo lo pudiera impedir.
Enséñeme, emcantadores dragones,
a danzar la vida con alegria,
para elevarme a planos más altos
más allá de los limites del ser humano.
